La tercera fase de Calles Seguras se basa en la recuperación de espacios públicos para contribuir a la inhibición de hechos delictivos en zonas vulnerables.

 

Personal policial se encarga de realizar recorridos pie tierra sobre calles y áreas detectadas como zonas recurrentes donde se cometen faltas administrativas y posibles delitos.

 

Esta fase está enfocada al retiro de vehículos en estado de abandono de la vía pública, previamente ubicados y reportados por vecinos; asimismo es fundamental la coordinación de los policías del grupo de Proximidad Social con la comunidad para recuperar espacios de sus localidades, aportando así al reestablecimiento del tejido social.